Alguna vez fui feliz con lo simple. Lo triste es que no sabía que era feliz.
Me sentía incompleta, y tenía la tonta idea de que algo me faltaba.
Ahora veo que lo tenía todo.
Crees que necesitas lo que no es tuyo, y compras lo que piensas que te hará feliz.
Al final te encuentras con puras frustraciones. Trabajas para ganar el dinero que necesitas para comprar algo que te crees que te hará feliz. Y terminas cansado, solo y con un cuarto lleno de cosas que siguen sin darle sentido a tu vida.
Ojala fuera más fácil con las relaciones. Quieres hacer feliz a los que amas, aunque te haga un poquito infeliz. Como si ese sacrificio fuera necesario para crecer.
Y los años pasan.
Y sigues sin encontrar eso que te hace feliz.
A veces ves destellos de felicidad, y los tomas como una bocanada de aire necesario.
Luego te ves al espejo, y descubres que ya pasó. La tragedia sigue, la frustración perpetua.
Amas como crees que es el amor, criticas a quienes no piensan como tú. Caes en una contradicción.
Ves tu facebook.
Maldito facebook, no me deja ser feliz. Como puede mi miserable vida competir contra gatitos, cachorros y bebés. Nadie da like a mis fotos, más que los de siempre.
Otro bebé, otra boda, otra ola de felicidad lejos de mi. Pero igual no la quiero, pero maldita envidia.
Que difícil controlarla.
Mi lado "bueno" me dice que debo desearles lo mejor, mi verdadero yo, ni siquiera les da like en sus malditas publicaciones.
Otro día de trabajo.
¿Es acaso la vida esto? Despertar, trabajar y dormir. Algunas comidas entre esto.
¿Cómo le hacen esos que viajan tanto? Es que no tienen trabajo ni deudas ni nada.
Este año si voy a ahorrar... después de comprar algo más.
Debo congelar mis tarjetas, estas depresiones constantes me dejarán en bancarrota.
Fin.
Me sentía incompleta, y tenía la tonta idea de que algo me faltaba.
Ahora veo que lo tenía todo.
Crees que necesitas lo que no es tuyo, y compras lo que piensas que te hará feliz.
Al final te encuentras con puras frustraciones. Trabajas para ganar el dinero que necesitas para comprar algo que te crees que te hará feliz. Y terminas cansado, solo y con un cuarto lleno de cosas que siguen sin darle sentido a tu vida.
Ojala fuera más fácil con las relaciones. Quieres hacer feliz a los que amas, aunque te haga un poquito infeliz. Como si ese sacrificio fuera necesario para crecer.
Y los años pasan.
Y sigues sin encontrar eso que te hace feliz.
A veces ves destellos de felicidad, y los tomas como una bocanada de aire necesario.
Luego te ves al espejo, y descubres que ya pasó. La tragedia sigue, la frustración perpetua.
Amas como crees que es el amor, criticas a quienes no piensan como tú. Caes en una contradicción.
Ves tu facebook.
Maldito facebook, no me deja ser feliz. Como puede mi miserable vida competir contra gatitos, cachorros y bebés. Nadie da like a mis fotos, más que los de siempre.
Otro bebé, otra boda, otra ola de felicidad lejos de mi. Pero igual no la quiero, pero maldita envidia.
Que difícil controlarla.
Mi lado "bueno" me dice que debo desearles lo mejor, mi verdadero yo, ni siquiera les da like en sus malditas publicaciones.
Otro día de trabajo.
¿Es acaso la vida esto? Despertar, trabajar y dormir. Algunas comidas entre esto.
¿Cómo le hacen esos que viajan tanto? Es que no tienen trabajo ni deudas ni nada.
Este año si voy a ahorrar... después de comprar algo más.
Debo congelar mis tarjetas, estas depresiones constantes me dejarán en bancarrota.
Fin.
Comentarios
Publicar un comentario